El ángel

Aquel que haya atravesado La Mancha por la autovía A4, quizá le haya llamado la atención que, a la altura de Valdepeñas, en lo alto de un cerro cercano se divisan un par de altas columnas de piedra. Entre ellas una gran amasijo de hierros retorcidos, de más de 15 metros de altura. "¿Y eso qué diablos es?" se preguntará mucha gente... Pues bien, aquí está la explicación.

Esta niña sentada a los pies del monumento da una idea de su enorme tamaño.

El 19 de diciembre de 1964 se inauguró en el cerro de las Aguzaderas un monumento dedicado a los "mártires de nuestra cruzada", obra del escultor Juán de Ávalos, autor del conjunto escultórico presente en el Valle de los Caídos. Como podemos suponer, se trataba de un monumento construido por el régimen franquista, como reconocimiento a sus "mártires". El monumento, consistía en la escultura de un ángel, de unos 15 metros de altura que sostenía una gran espada de 10 metros. Todo ello, situado entre dos altos haces verticales de 25 metros, que iconográficamente se asocian con el fascismo.

En cuanto al nombre de la escultura, parece que el autor le dio el de "Ángel de la victoria y la paz". Autor, que al contrario de lo que se pueda creer por la ingente obra que realizó al servicio del régimen, no era franquista, incluso fue militante del PSOE y vivió exiliado gran parte de su vida. Otros nombre por los que se le conoce a este monumento son "Ángel de la victoria", "Ángel de la paz" o simplemente "Ángel de Valdepeñas".

A pesar del nombre, la verdad es que mucha sensación de paz no transmitía. Más bien de acongoje, porque como podemos ver en las fotos de la época, el angelito no tiene una pose precisamente tranquilizadora. Adopta una postura firme y marcial, con las alas desplegadas y sujetando una gran espada de grandes proporciones, como si estuviera vigilando o advirtiendo algo. Desde luego, la imagen que yo compondría en mi mente de un "ángel de la paz" no sería de esa índole y sujetando semejante espadón.

Postal donde se mostraba el aspecto original de la escultura.

El 18 de julio de 1976, en el 40 aniversario del Alzamiento Nacional, un atentado con bomba del FRAP (en otros lugares he leído que fue el GRAPO) destruyó parcialmente el Ángel. La explosión hizo saltar por los aires la escultura quedando solamente parte de la cabeza, los brazos y la parte superior de la espada. Con el tiempo, esas partes de bronce que sobrevivieron fueron expoliadas.

En la actualidad queda únicamente un brutal amasijo de chatarra entre las dos gigantescas columnas pétreas. Un inquietante esqueleto metálico de colosales dimensiones en un enigmático lugar. La fantasmal escultura impresiona por sus dimensiones. Las columnas se conservan, teñidas de rojo en su parte inferior por el óxido desprendido de la estructura férrea. La base del monumento, se encuentra sembrada de pintadas y graffitis. Los alrededores acumulan basura por doquier: restos de cristales, botellas, plásticos, paquetes de tabaco y otras inmundicias evidencias que de que el lugar es usado con frecuencia para realizar botellones o como apartado picadero nocturno.

Chatarra monumental pintarrajeada rodeada de antenas ornamentales.

Vista trasera de las columnas.
Las personas a la izquierda sirven como referencia para estimar su altura.



Vista trasera del conjunto al atardecer:
Antenas, vértice geodésico y monumento ruinoso.

El cerro de las Aguzaderas es el más alto de los alrededores, como atestigua el vértice geodésico que hay construido junto al monumento, así como las antenas de comunicaciones instaladas en la cima. Las vistas desde allí abarcan 360 grados y decenas de kilómetros, divisándose Manzanares y La Solana, entre otras poblaciones.

Valdepeñas desde lo alto del cerro.

En resumen, un cerro con grandes vistas, presidido por las ruinas de una escultura, tan colosal como discutida. Las connotaciones históricas e ideológicas que representaba el monumento, lo han condenado a la ruina progresiva y creo que definitiva. Dudo mucho que ninguna administración se interne en el polémico berenjenal que supondría interesarse por su mantenimiento, reconstrucción o demolición.



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Comentarios

  1. No necesariamente tiene que ser el pico mas alto para tener un vertice Geodesico... Los vertices tienen que tener visibilidad entre ellos y muchas veces se usan vertices para hacer las uniones entre vertices. Probablemente sea la union entre el vertice Geodesico de la Sierra de los Bailones y Sierra Prieta

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    1. Correcto. Los vértices se colocaron con cierta distribución para calcular la posición de puntos intermedios por triangulación. Como bien dices, deben ser visibles entre ellos y por esa razón suelen estar en un punto elevado dentro de la zona donde debe situarse.

      Gracias por comentar, Francisco.

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  2. Llevas razón. Como valdepeñero me siento avergonzado del estado en el que se encuentra ese paraje. Con los años que han pasado ninguna corporación se ha atrevido a adecentar la zona y hacer del monumento un signo de reconciliación. Quizás no tienen en cuenta el simbolismo que tiene para los valdepeñeros, que lejos de servir de enfrentamiento es un icono de nuestra ciudad,un lugar adonde todos hemos llevado a nuestros huéspedes para que tengan referencia de esas vistas maravillosas del entorno . También un hito en los viajes de regreso a Valdepeñas, que al verlo uno descansa y se siente conmovido de llegar otra vez a su terreno. El cerro se ha convertido en el lugar donde todas las corporaciones derivan las antenas de transmisión que ningún vecino quiere en su azotea. En fin todo un punto negro en esta Valdepeñas turística y cosmopolita con la que nuestros políticos sacan pecho cuando les interesa.

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    1. Complicado asunto el de la escultura, lo que no quita que al cerro y su entorno se le diera un trato más digno y una limpieza de vez en cuando (a pesar de los guarruzos que seguirán dejando basura por los alrededores).

      Muy agradecido por tu comentario, Tomás.

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  3. Muy de acuerdo Tomás. El ángel tiene su origen en lo más cruel de la historia de nuestro país, pero con los años se ha cargado de todos esos matices que él comenta y que nos hacen a los valdepeñeros tenerle un cierto tipo de cariño. Nos guste o no, es memoria tangible de quiénes somos. Además, tal vez sea el único monumento capaz de recordar la tensión que existía meses antes de que naciera la actual democracia. Es un reflejo de las contradicciones de las que venimos y en las que todavía hemos de aprender convivir, no simplemente ruinas que olvidar.

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    1. Nadie mejor que los propios valdepeñeros para reflejar lo que les transmite esta escultura.
      Gracias por el comentario, Francisco.

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  4. Me encantó leer la respetada historia y los comentarios apropiados de quienes viven y conviven en ese maravilloso entorno. Sin duda mi curiosidad al volver hoy de vacaciones me hizo buscar en Internet ese monumento q desde la carretera vimos en familia y atentamente hemos leído y conocido la historia q tiene detrás

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    1. Me resulta un placer leer comentarios como el suyo.
      Especialmente, me congratula haber satisfecho su curiosidad gracias a este blog, que precisamente ha cumplido en este caso con su misión de dar a conocer este tipo de lugares.
      Gracias por su amable comentario, señor Unknown.

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