Las Lastras

En una de las sierras de Fuencaliente (Ciudad Real), nace el río Cereceda. Estos lugares cercanos a su nacimiento, ya desde la prehistoria, debieron ser muy propicios para asentamientos humanos, dada la abundancia de agua y la segura presencia de recursos para alimentarse, entre ellos la caza. De hecho, son abundantes los abrigos rocosos donde se pueden encontrar pinturas rupestres por la zona. Ya trajimos a Mancha Ignota hace unos años, algunos de esos lugares, como son la cascada de La Batanera y las pinturas rupestres de Peña Escrita (artículos publicados en 2018 y 2020... que hay que ver como pasa el tiempo).

Las Lastras

Pues precisamente muy cerca de ambos lugares, se encuentra el paraje de "las Lastras". Es una zona río abajo de la cascada de La Batanera, donde el río Cereceda atraviesa unos sedimentos rocosos inclinados, que al cabo de los siglos el río ha ido erosionando y creando un lugar especial, donde se mezcla vegetación, agua y roca.

Cascada de La Batanera

Una "lastra" es una piedra más bien grande, lisa y plana. Pues nada mejor para definir a estas rocas. El pulido causado por el agua durante siglos las ha alisado hasta hacerlas bastante resbaladizas, mucho más cuando se encuentran mojadas, así que cuidado al caminar sobre ellas si se encuentran humedecidas.


Panorámica general del paraje de "Las Lastras"


El río serpentea entre las rocas pulidas.


Agua cristalina del río Cereceda.


Al contar con abundante vegetación y sombras, el lugar es aprovechado sobre todo en verano, para remojarse y tumbarse a la sombra sobre las rocas inclinadas, aunque la cantidad de agua que discurre en esa época es notablemente inferior a la estación lluviosa.


Gran losa plana de piedra viva erosionada, por la que baja el río.


Roca, agua y vegetación.


El río erosiona la roca viva.


Otra de las lastras. Se aprecia agua descendiendo por el lado izquierdo de la roca.


Como hemos dicho, las Lastras se encuentran muy cerca de La Batanera y de Peña Escrita. Tanto que pueden visitar los tres lugares caminando, planificando una ruta senderista que pase por los tres. Desde las Lastras a la Batanera simplemente se trata de seguir el cauce del río escasamente 1 km (con cuidado, pues aunque está habilitado con pasarelas, el sendero pasa por algunos lugares delicados y no conviene ir sin ropa o calzado adecuado).


Cereceda bajando entre las rocas.


El río crea un bonito rincón.


El sendero discurre junto a un río Cereceda serpenteante.


Las Lastras son un paraje especial, otro más de los muchos que esconde Sierra Madrona, y en particular Fuencaliente. Un lugar donde se mezclan agua, roca y vegeción; donde parece que detrás de aquel helecho o debajo de aquel musgo se esconden los duendes del bosque.


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